Técnicas de pensamiento creativo: los seis sombreros para pensar

“Los seis sombreros para pensar” es una de las técnicas del llamado pensamiento lateral, acuñado por Edward De Bono. Un grupo de personas puede utilizar esta original herramienta en la toma de decisiones, haciendo un esfuerzo consciente porque todos los participantes utilicen cada uno de los sombreros, cuyo contenido esbozo a continuación.

1/ Sombrero blanco (“el folio en blanco”). Consiste en adoptar una perspectiva neutra, centrada en la información. Quienes se pongan el sombrero blanco han de dejar a un lado sus propuestas y argumentos para analizar la información de la que se dispone, cuál falta y cómo se podría obtener.

2/ Sombrero rojo (“fuego”, “calor”). Concede permiso para expresar sentimientos e intuiciones al debate, sin necesidad de justificación. La intuición, que a menudo resulta de un juicio complejo o basado en la experiencia, puede ser de gran valor en la toma de decisiones. Por ejemplo: “poniéndome el sombrero rojo, tengo la intuición de que el proyecto funcionará”.

3/ Sombrero negro (“el juez severo, vestido de negro”). Es el sombrero del juicio crítico. Señala por qué no se puede hacer algo, o por qué no será de utilidad. Por ejemplo, “la ley prohíbe …”, “carecemos de experiencia en …” o “no tenemos personal para atender el pedido”. Persigue evitar errores y decisiones estúpidas. A pesar de la utilidad del sombrero negro, su uso abusivo puede resultar poco constructivo.

4/ Sombrero amarillo (“el sol”). Implica optimismo, una visión positiva de la realidad. Busca el beneficio de las acciones, con una base lógica. Por ejemplo: “podremos atender el pedido si reorganizamos los trabajos pendientes”. A menudo, su uso exige un esfuerzo deliberado, puesto que los beneficios no siempre son inmediatos o evidentes.

5/ Sombrero verde (“la naturaleza, el crecimiento”). Se orienta a la generación de nuevas ideas, alternativas e hipótesis. Sirve para solicitar directamente un esfuerzo creativo: “¿tenemos otra forma distinta de hacerlo?” o “necesitamos nuevas ideas en este punto”.

6/ Sombrero azul (“el cielo, la visión panorámica”). Se utiliza para ordenar el proceso de pensamiento, a fin de aumentar su productividad. Solicita resúmenes, conclusiones o, incluso, el uso de otro sombrero. Suele ser utilizado por quien dirige la reunión: “Elaboremos un resumen de lo expuesto”, “Necesitamos probar de nuevo con el pensamiento de sombrero verde”.

Las ventajas más destacadas de esta técnica son las siguientes.

1/ Del enfrentamiento a la cooperación. Es común que, cuando dos personas mantienen posiciones distintas, se interesen más por ganar la discusión que por analizar el asunto en cuestión. La técnica de los seis sombreros consigue que personas en desacuerdo realicen un análisis conjunto, por ejemplo poniéndose el sombrero negro al mismo tiempo para identificar riesgos, o el amarillo para explorar los beneficios potenciales.

2/ Reducción de la tendencia natural al sombrero negro. Se brinda un espacio para utilizar el sombrero negro y ser negativo, pero la negatividad está fuera de lugar cuando se usan el resto de sombreros, en especial cuando se recurre al amarillo o al verde.

3/ Facilita el diálogo dentro de un equipo de trabajo. Si se le dice a alguien que “no sea tan negativo”, es posible que se ofenda. Sin embargo, si se le pide que “se pruebe el sombrero amarillo”, no habrá ofensa alguna.

 

Foto por Impact Club.

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